Pensamiento Administrativo
Pensamiento Administrativo
1. Las tecnologías de la información y la comunicación en la gerencia de las organizaciones.
La concepción moderna de las tecnologías de información y comunicación afirma Gil (2002), comprende aplicaciones, sistemas, herramientas, técnicas y metodologías asociadas a la digitalización de señales analógicas, sonidos, textos e imágenes, manejables en tiempo real. Asimismo se relaciona con equipos de computación, software, telecomunicaciones, redes y bases de datos, lo que permite destacar que la evolución del proceso humano de recibir información y comunicarse, está estrechamente relacionada con la evolución tecnológica, pues trae consigo transformaciones a nivel comercial, educativo, cultural, social y económico, por su carácter global, accesible y universal.
Por ello, las empresas son organismos inteligentes, y como todo organismo que
busca sobrevivir, éstas deben ser generadoras, almacenadoras y transformadoras
de los conocimientos, que le permitan enfrentar y modificar su entorno, ya sea para
adaptarse a él, o de ser posible para hacerle frente en su beneficio.
En la era moderna de la gerencia, las tecnologías de comunicación, servían para
almacenar centralizadamente la información. En la actualidad,
bajo la visión posmoderna de las nuevas tecnologías mencionadas, se puede
afirmar que constituyen uno de los pilares fundamentales para transformar la
información en conocimiento, de tal forma que se puede mejorar el proceso en la
toma de decisiones organizativas, obteniendo así ventajas competitivas
sustentables, en un mercado tan cambiante y voraz como el existente en el siglo
XXI.
Las tecnologías de información y comunicación, han sido el catalizador de las
transformaciones en los procesos socioeconómicos y han permitido la presencia de
la sociedad de red. De igual forma, gracias al desarrollo de estas
tecnologías, el mundo volverá a ser el mismo, donde el movimiento y la acción se
han multiplicado en forma exponencial, generando múltiples dimensiones, que dan
sustento a un universo cuya vida social tiene el epicentro en la información.
2. Las sociedades del conocimiento y la gerencia.
La ventana que abre nuevas perspectivas a las organizaciones actuales, amerita de gerentes fortalecedores de los canales participativos para la intervención activa de los trabajadores, al momento que identifican prioridades y formulan objetivos, además de ejercer un adecuado control sobre la organización. El gerente debe ser eficaz, promover la concertación interna y externa, haciendo compatibles los intereses en los distintos sectores u organizaciones afines y coordinar esfuerzos y recursos para el logro de los objetivos económicos y sociales de la empresa.
En otras palabras, en el gerente debe ser trascendental su actuación poseer inteligencia para alcanzar los objetivos propuestos, identificar y evaluar las oportunidades, amenazas provenientes del contexto en que está inmerso a la vez que las analiza, para la consecución de cambios basados en conocimientos de actualidad. Ante esta realidad, las transformaciones dentro de la organización serán lideradas por el gerente quien habrá de estar formado, capacitado y adiestrado debido a la alta responsabilidad asignada a su persona para enfrentar con victoria los nuevos modelos relacionados con los procesos gerenciales de la nueva cultura colectiva.
Ante las nuevas realidades en las organizaciones, se ha de formar, capacitar y perfeccionar al personal orientados a ser sujetos claves para un óptimo desempeño, donde no es menos importante la formación gerencial requeridos para desempeñar su rol y aflorar sus características personales.
En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura, UNESCO, ha adoptado el término “sociedad del conocimiento”, o su variante “sociedades del saber”, dentro de sus políticas institucionales, para lo cual ha desarrollado una reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral, no en relación únicamente con la dimensión económica, sino también en el orden social, cultural y académico. Es por ello, que las instituciones educativas se ven aludidas de manera directa, por ser éstas las gestoras naturales del conocimiento, tienen el compromiso de satisfacer nuevos mandatos de la sociedad que las sustenta, la investigación y la extensión de carácter pertinente, social, pero sobre todo con la masificación de la cultura y los saberes, sin perder de vista la calidad y eficiencia que impone la sociedad del conocimiento.
3. El desarrollo sostenible y la gerencia
El concepto de desarrollo sostenible implica un cambio de enorme alcance: se requiere una cultura nueva centrada en la cuestión social, en particular en la erradicación de la pobreza a nivel global, caracterizada por un gran respeto de naturaleza y basada en nuevos modelos económicos, tecnológicos y legislativos que abarcan los patrones del próximo siglo.
No obstante, hay que reconocer que apenas estamos entendiendo este cambio y lo que implica el desarrollo de todos los elementos necesarios para esta nueva cultura. Resulta necesario comprender que para encontrar soluciones eficaces se necesita un enfoque integrador en el que la dimensión organizacional puede constituirse como base.
A partir de los planteamientos del desarrollo sostenible se puede determinar los primeros lineamientos de un modelo nuevo en la gerencia estratégica. ¿Cuál es? El enfoque sostenible, que tiene como objetivo satisfacer las necesidades del presente sin poner en riesgo la posibilidad de las futuras generaciones.
Los desafíos de la sustentabilidad interpelan a los Estados, las empresas y a las organizaciones sociales a seguir creciendo económicamente pero en equilibrio con el cuidado del planeta y generando mayor equidad social. Al mismo tiempo, se pretende que las personas adquieran nuevos hábitos de consumo.
La complejidad que supone la toma de decisiones para el desarrollo sustentable ha dado origen a numerosas iniciativas internacionales que, por medio de metodologías y herramientas de gestión, permiten a los distintos actores sociales orientar su accionar midiendo la triple línea de impactos: económicos, sociales y ambientales.
Finalmente, es preciso señalar que el modelo de gerencia estratégica y el desarrollo sustentable, entendido como fin que orienta la acción, necesitan profesionales capacitados para tomar decisiones políticas, generar programas y realizar acciones que les permitan relacionarse fructíferamente con sus distintos grupos de interés, tanto a nivel interno como externo.